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Qué publicar en Instagram si tienes una empresa de reformas

Un plan de publicaciones realista para una empresa de obras, usando el material que ya tienes en el móvil.

4 min de lectura IA Web Solutions

«No tengo tiempo para Instagram.» Es la respuesta habitual y es razonable: quien lleva una empresa de reformas sale de casa a las siete y vuelve a las siete. Lo que casi nadie se plantea es que el material ya lo está generando cada día, sin darse cuenta, y lo está borrando del móvil cuando se queda sin espacio.

Este es un plan realista para alguien que está en obra, no para una agencia con equipo de producción.

El material que ya tienes y no usas

Mira el carrete de tu teléfono. Casi seguro que hay fotos de mediciones, de instalaciones a medio hacer, de un suelo que apareció debajo de otro suelo, de la furgoneta cargada. Las hiciste para enseñárselas a un proveedor o para justificar algo a un cliente.

Eso es exactamente el contenido que funciona. No hace falta producir nada nuevo: hace falta dejar de borrarlo y empezar a ordenarlo. La regla práctica es tres fotos por obra y día: una del estado en que te lo encuentras, una del trabajo en marcha y una de cómo queda al cerrar la jornada. Son treinta segundos.

Qué publicar cada semana: cuatro formatos que funcionan

El antes y después

Es el rey absoluto en este oficio y no hay nada que se le acerque. Funciona mejor en vídeo corto que en foto: el mismo encuadre, tres segundos del estado original y tres del resultado. Si además pones cuánto se tardó, multiplicas los comentarios.

El detalle bien hecho

Un encuentro de alicatado perfecto, un rodapié que entra limpio, una instalación ordenada. Al cliente le cuesta valorar la calidad de una reforma hasta que ve un detalle cuidado al lado de uno chapucero. Enseñar los dos lado a lado, sin señalar a nadie, educa a tu cliente y justifica tu precio.

El problema que apareció

Humedad detrás del mueble, una instalación eléctrica de los años setenta, una viga en peor estado de lo previsto. Cuenta qué te encontraste, qué hiciste y qué supuso. Es el contenido que más confianza genera, porque demuestra criterio y porque prepara al futuro cliente para entender por qué a veces un presupuesto se mueve.

La respuesta a una pregunta repetida

«¿Cuánto se tarda en reformar un baño?» «¿Se puede vivir en casa durante la obra?» «¿Hay que pedir permiso al ayuntamiento?» Las preguntas que te hacen cada semana por teléfono son las que la gente escribe en Google. Contéstalas en cuarenta segundos de vídeo, con el móvil, en la obra.

Con estos cuatro formatos tienes dos publicaciones por semana durante un año sin repetirte.

Cómo hacer las fotos sin perder tiempo

  • Luz natural y persianas arriba. El flash del móvil arruina cualquier interior. Si la estancia está oscura, enciende todas las luces y abre lo que puedas.
  • Recoge el plano antes de disparar. Cinco segundos apartando un cubo cambian por completo la foto.
  • Horizontal para la web, vertical para Instagram. Si solo vas a hacer una, hazla vertical.
  • Marca el punto del antes. Fíjate en dónde estabas apoyado al hacer la primera foto, o haz una marca discreta en el suelo. Que el antes y el después coincidan en encuadre es lo que produce el efecto.
  • Nada de filtros. En reformas, la foto saturada parece trucada y genera desconfianza.

Qué NO publicar

  • Felicitaciones de días señalados. No aportan nada y ocupan el hueco de algo útil.
  • Frases motivacionales sobre esfuerzo. Nadie contrata una reforma por una cita.
  • Fotos de bancos de imágenes. Se reconocen al instante y te restan credibilidad justo donde más te juegas.
  • Obras de otros. Parece evidente, pero pasa. Si te pillan una vez, se acabó.
  • Casas identificables sin permiso. Nada de direcciones, buzones, matrículas ni fotos de familia en las estanterías.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces hay que publicar?

Dos veces por semana, todas las semanas. La constancia importa más que la cantidad: vale más una foto decente cada martes y cada viernes que una ráfaga de quince en un día y luego mes y medio de silencio.

¿Hace falta pedir permiso al cliente?

Sí, y mejor por escrito. Lo más cómodo es incluir una cláusula en el presupuesto diciendo que podrás publicar imágenes de la obra sin datos que identifiquen la vivienda, y que el cliente puede negarse marcando una casilla. Casi nadie dice que no, y tú te quedas tranquilo.

¿Instagram o Facebook?

Publica en Instagram y replica en Facebook, que no cuesta nada y ahí está buena parte del público de más de 45 años, que es quien encarga reformas completas. TikTok solo si te apetece grabar vídeo con cierta frecuencia: funciona muy bien con obra, pero exige un ritmo que no todo el mundo puede sostener.

¿Esto trae clientes de verdad?

Directamente, pocos los primeros meses. Lo que hace es cerrar ventas que ya estaban en marcha: quien te ha pedido presupuesto entra en tu perfil antes de decidir. Si ve obra reciente, orden y respuestas, se decide. Si ve una cuenta parada desde hace un año, duda. Esa es la función principal, y es suficiente para que merezca la pena.

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